Carta abierta a Rafael Puente - Guerrera Digital
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Carta abierta a Rafael Puente

La historia de Bolivia está marcada por muchos periodos oscuros, tiene en su historial más presidentes de factos que electos, en estos periodos oscuros mucha sangre fue derramada.
Usted conoce esto mejor que yo, ya que ha investigado a profundidad la historia desde la perspectiva de los oprimidos y no de los colonizadores. «Recuperando la memoria: una historia crítica de Bolivia tomo l y tomo ll», libros de su autoría, se diferencian de los que han sido escritos por personajes como Carlos Mesa por el enfoque que usted pudo darles, en mi opinión el enfoque desde el que las bolivianas y bolivianos debemos entender la historia del país tomando en cuenta que descendemos de los pueblos indígenas que habitaban estas tierras mucho antes del mal llamado descubrimiento de América.
Usted tiene una trayectoria de lucha importante en las dictaduras pasadas, fue parte del gabinete de Evo Morales aunque con el tiempo tuvieron diferencias y eventualmente se convirtió en oposición crítica a la gestión del ex presidente. En democracia, es un ejercicio sano e incluso necesario cuando la crítica es objetiva.
Siempre lo he seguido y admirado por su trayectoria, es por esta razón que me permito dedicarle estas líneas, ya que su silencio cómplice después de un golpe de estado civico-policial-militar que desembocó en el asesinato de al menos 40 personas, la represión de cientos de civiles y la desaparición de otros tantos me generó una profunda decepción, aún recuerdo el primer artículo que publicó cuestionando de manera cínicamente tibia el mal uso de bienes estatales por parte de la presidenta de facto
¿Se imagina usted si Marcelo Quiroga hubiera criticado tibiamente a Natush Busch o García Meza por hacer mal uso de bienes estatales ignorando los crímenes de lesa humanidad que cometía sólo porque era rival de Siles Zuazo?
No señor Puente, no debería sentirse feliz de haberse equivocado, como relata en su último artículo, porque esa equivocación que le hace tanta gracia en este momento refleja que se dejó envenenar el alma con odio, y ningún revolucionario puede ni debe permitir que eso pase pues el odio nubla la vista y hace que uno pierda el horizonte.
¿Puede usted dormir por la noche sabiendo que en Bolivia una vez mas se derramó sangre inocente y teniendo los medios para decir algo decidió mirar al costado?
Seguiré pensando que sus libros de historia son hasta el momento los únicos que vale la pena estudiar profundamente, y quizás a usted le convendría releerlos para recuperar la objetividad que perdió cuando decidió callarse en un momento tan difícil para el país. Espero sinceramente recuperar la fe en usted señor Puente.

Por: Andrea Morales